Alimentacion para bebes

Durante los primeros meses de vida, los bebés únicamente necesitan alimentarse con la leche materna, o leches sustitutorias, para tener cubiertas todas sus necesidades nutricionales. Los recién nacidos necesitan alimentarse cada dos o cada cuatro horas, según sea el apetito del bebé. Hacia los cuatro meses, probablemente aumentará la cantidad de la leche materna que tome.
Las visitas rutinarias al pediatra permiten seguir el crecimiento del bebé y facilitan información para saber si se le está dando la alimentación adecuada y suficiente.
A los cuatro a seis meses, los bebes, normalmente, ya están preparados físicamente para empezar la transición a una dieta sólida.
Bebe comiendo
Podemos comenzar la dieta sólida probando con cereal de arroz mezclado con leche materna, o la leche de sustitución, hasta conseguir una crema, que al principio será de consistencia suave, para hacerla más espesa cuando el niño aprenda a comer. Los cereales no es recomendable que los tomen en biberón, a menos que el pediatra lo recomiende, por ejemplo, por problemas de reflujo. Una vez introducidos en la dieta del bebé los cereales de arroz, se pueden añadir otros. Un nuevo cereal por semana, nos permitirá observar si los bebes tienen intolerancia o alergias.
De los seis a los ocho meses se recomienda seguir alimentando a los bebes con leche materna, de tres a cinco veces al día. Cuando ya haya probado diferentes cereales, podemos empezar a darle a probar las verduras y compotas de frutas, introduciéndolas en su dieta de una en una, para ver si se produce alguna reacción alérgica.
Empezaremos con vegetales como las zanahorias, patatas, calabacín o remolacha; y frutas, podemos empezar con el plátano, las manzanas, albaricoques, peras, melocotones, sandia y melón, igual que hemos hecho con los cereales y verduras, de uno en uno, para observar si le sientan bien al bebé.
bebe en brazos comiendo
Entre los ocho y los doce meses es necesario suministrar alimentos ricos en hierro, como las carnes, pues los niños a esta edad ya están listos para introducirlos en su dieta. Como con los otros alimentos, se debe ofrecer a los niños pequeños las distintas clases de carne, poco a poco, un nuevo tipo de carne por semana.
Las porciones de fruta y las verduras aumentarán en esta etapa y se puede introducir el huevo, pero solamente la yema, hasta que los niños cumplan un año. En este tiempo también se les puede empezar a ofrecer queso, requesón o yogur, siempre en pequeñas cantidades.