Cuidados a la piel de un bebe

Cuando nacemos, nuestro pequeño cuerpo llega sumamente protegido: al salir del útero materno, nos envuelve una sustancia grasa denominada «vérnix caseosa», cuyo cometido es, entre otros, evitar la deshidratación, salvaguardar la sensibilidad de nuestra piel y preservar a nuestro vulnerable cuerpo de todos los virus que flotan en el ambiente.

Sin embargo, con nuestro primer baño, llega la pérdida de esa protección natural y, en consecuencia, una desprotección de la sensibilidad de la piel. Por ello, y aunque los especialistas no hayan determinado un momento específico para ese baño, no es conveniente lavar al bebé hasta transcurrida una semana desde el nacimiento, para que se beneficie durante el mayor número de días de ese protector natural de la piel.

 

Cuidando a bebe

 

Según la dermatóloga Maria Garcia Martín, la mejor forma de tratar la piel del bebé es empleando tanto cremas como jabones infantiles, sin perfumes, neutros y con poca cantidad, siempre siguiendo el consejo de nuestro pediatra.
Es importante tener en cuenta algunos consejos relacionados con la sensibilidad de la piel del bebé: en primer lugar, el adulto que esté a cargo del pequeño debe procurar tener las manos limpias cuando le toque y evitar el contacto con él si sospecha que puede padecer alguna infección como herpes.

Otra de las preocupaciones que señala Garcia Martín es el tratamiento de la costra láctea. Si bien suele ir desapareciendo por sí sola, en ocasiones puede adquirir un grosor considerable y ser difícil de retirar. En tales casos, la dermatóloga recomienda emplear sustancias para ablandarla —como corticoides o queratolíticos—, que nos ayudarán a ir eliminándola paulatinamente.

Ciertamente, los recién nacidos son los que más cuidados requieren en cuanto a hidratación y protección, pero no podemos descuidar nunca su piel: primero, porque tiene una increíble capacidad para absorber sustancias (como por ejemplo el ácido salicílico presente en algunas cremas) y, segundo, porque la piel del bebé todavía no posee una tolerancia tan alta como la de un adulto.

Corazon con bebe Por ello es importante recordar que hay que evitar cremas muy perfumadas, aplicarlas en cantidades coherentes y consultar a nuestro pediatra ante cualquier duda, irritación, sarpullido o picor. El nos ayudará a saber cómo hidratar la piel de nuestro bebé y nos recomendará el producto más adecuado del amplio abanico de posibilidades que actualmente ofrece el mercado.